Los Cabos, Baja California Sur. Los humedales y oasis de Los Cabos constituyen espacios fundamentales para la conservación de la biodiversidad, al proporcionar refugio, alimento y sitios de reproducción para numerosas especies de aves residentes y migratorias. Así lo señaló Emer García, profesor investigador de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS).
El investigador explicó que el estero de San José del Cabo, el oasis de Santiago y el humedal de La Ribera se encuentran entre los ecosistemas de mayor relevancia para la conservación de aves en el municipio, al albergar, en conjunto, cerca del 50 % de la población total estimada de la mascarita peninsular (Geothlypis beldingi), especie endémica de Baja California Sur que depende de estos ambientes para su supervivencia.

La riqueza ornitológica de estos sitios también se refleja en la presencia del zambullidor menor (Tachybaptus dominicus bangsi), subespecie endémica de la región sudcaliforniana, así como en la importancia de los corredores de vegetación riparia que conectan los oasis y funcionan como sitios de anidación para las poblaciones reproductoras del noroeste del cuclillo pico amarillo (Coccyzus americanus).
Además, estos ecosistemas reciben numerosas especies migratorias durante distintas temporadas del año, lo que incrementa su importancia ecológica y su atractivo para la observación de aves.
Humedales de gran valor ecológico que enfrentan desafíos de conservación
García señaló que, a pesar de su riqueza biológica, los humedales de Los Cabos enfrentan presiones ambientales relacionadas con el crecimiento urbano, las modificaciones hidrológicas y las actividades humanas.
En el caso del estero de San José del Cabo, destacó los avances en materia de gestión ambiental mediante la actualización de su Programa de Manejo y el desarrollo de un Plan de Regeneración estratégico a 5 años con presupuesto aprobado. Sin embargo, precisó que estos instrumentos representan una etapa de planeación y que el principal desafío será implementar las acciones contempladas para mejorar las condiciones ecológicas del humedal.

Por su parte, el humedal de La Ribera enfrenta presiones asociadas al desarrollo urbano y a modificaciones de su cuerpo de agua, por lo que resulta necesario fortalecer las estrategias de conservación.
El investigador subrayó que la protección de estos ecosistemas debe considerar no solamente los cuerpos de agua, sino también la vegetación ribereña y la conectividad ecológica entre los oasis.
Aviturismo, una oportunidad estratégica para Los Cabos
Además de su importancia ecológica, la riqueza de aves de Los Cabos representa una oportunidad para diversificar la oferta turística mediante la observación de aves y otras actividades de turismo de naturaleza.
García explicó que, de acuerdo con el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos (USFWS), durante 2022 aproximadamente 96 millones de estadounidenses practicaron la observación de aves, de los cuales cerca de 43 millones realizaron desplazamientos relacionados con esta actividad, generando un gasto estimado de 14,500 millones de dólares en viajes.
Destacó que Estados Unidos constituye el principal mercado emisor de turistas hacia Los Cabos, por lo que es razonable considerar que entre los visitantes que actualmente recibe el destino existe un segmento de personas que practica o tiene interés en la observación de aves, aunque todavía no se cuenta con información suficiente para dimensionarlo a nivel local.
En este contexto, señaló que Los Cabos, con más de 340 especies de aves registradas, posee condiciones favorables para aprovechar estratégicamente este mercado mediante el desarrollo de rutas especializadas, capacitación de guías locales y experiencias de turismo comunitario.

El investigador subrayó que la oportunidad no consiste únicamente en atraer nuevos visitantes, sino también en ofrecer actividades de observación de aves a turistas que ya llegan al destino, diversificando su experiencia y generando beneficios económicos para las comunidades.
Asimismo, destacó que el crecimiento del aviturismo debe estar vinculado con la conservación de los ecosistemas, de manera que esta actividad contribuya a proteger los humedales, oasis y corredores naturales que sostienen la riqueza ornitológica del municipio.
Bird City y Festival Internacional de las Aves fortalecen los esfuerzos de conservación
El académico destacó que el reconocimiento de Los Cabos como Bird City en 2025 y su recertificación en 2026 reflejan los esfuerzos de colaboración entre instituciones, organizaciones ambientales y el sector turístico para promover la conservación de las aves y sus hábitats.
En este contexto, resaltó la realización del Festival Internacional de las Aves de Los Cabos, celebrado del 8 al 10 de octubre de 2026, como un espacio de divulgación científica, educación ambiental y promoción del aviturismo.
El Festival es impulsado por la UABCS junto con aliados como la Asociación de Hoteles de Los Cabos, FITURCA, IMPLAN, dependencias del Ayuntamiento y organizaciones de la sociedad civil, fortaleciendo la vinculación entre la academia, las comunidades y el sector turístico.
Asimismo, mencionó la colaboración con la Universidad de Guadalajara en los trabajos de monitoreo y anillamiento de aves, así como las gestiones con Pronatura para establecer estaciones de monitoreo en San José del Cabo, La Ribera y San Antonio de la Sierra.
Finalmente, García destacó que la conservación de los oasis, humedales y corredores riparios constituye una responsabilidad compartida entre autoridades, instituciones académicas, comunidades y sector turístico.
La riqueza de aves de Los Cabos representa un patrimonio natural extraordinario, cuya conservación es indispensable tanto para la biodiversidad como para el desarrollo de nuevas oportunidades económicas y sociales para las comunidades..




